El diseño gráfico es un quehacer retórico porque afronta problemas que requieren el hallazgo de argumentos persuasivos dispuestos y expresados a través de tropos o figuras retóricas.
«Hacer las cosas claras». Suena fácil: identificar la audiencia, comprender sus deseos, apelar a sus intereses, eliminar lo irrelevante y favorecer la «comunicación efectiva». Bueno… es posible que no sea tan fácil.
Los diseñadores ante el fomento oficial para la industrialización de las artesanías que lleva a una producción sin historia ni herencia, guiada por el interés económico.
Introducción a dos conceptos básicos y fundamentales para comprender por qué existimos los diseñadores: «economía de la atención» y «economía en tiempo real».
Suele suceder en nuestra profesión, que incorporamos la moda de las palabras antes que los conceptos. Se habla demasiado de branding mientras se piensa y se enseña la identificación visual de las organizaciones igual que hace tres décadas.